Contexto

Big Data (información), estructurada y no estructurada, es generada a partir de diversas fuentes, en volúmenes demasiado grandes como para que tecnologías tradiciones la capturen, administren, y procesen de manera oportuna.1

El Asunto

Normalmente, al equipo agrícola se le puede instalar una serie de sensores que son capaces de capturar una amplia gama de información, que una vez analizada, puede ayudar a los productores a tomar mejores decisiones de producción y comercialización. Una pregunta clave para la agricultura es ¿a quien le pertenece esta información?2 ¿Le pertenece a los agricultores que son los propietarios del equipo, los cultivos y la tierra? O ¿Le pertenece a las empresas productoras del equipo agrícola que han invertido en el desarrollo de los sensores y equipos de monitoreo? Lo datos de la granja son intangibles, irremplazables, y no-rival. A los datos de la granja no se les puede tocar, se pueden perder si hay un desperfecto en el equipo de monitoreo y medición, o en la transferencia de los datos. Si una persona utiliza los datos, eso no inhibe que otras personas hagan lo mismo, ni su uso altera los datos en sí. Estas propiedades complican el asignar propiedad. Una potencial solución es tratar esta información como un secreto comercial, como esto está definido en la Oficina de Propiedad Intelectual Canadiense.

El valor de los datos de la granja se genera en dos niveles: dentro de una granja como una individual; y como parte de una comunidad agregada de datos (un grupo de granjas).3 El valor de los datos de la granja son cumulativos -se supone que productores con mayor cantidad de información de alta calidad toman mejores decisiones- pero esta información es menos valiosa que el mismo tipo de información ‘agregada’ de una comunidad de productores en una región. Los datos de varias granjas agregados dan una imagen mas clara de las dinámicas de producción, y procesamiento, que los usuarios pueden aprovechar para mejorar decisiones en la gestión de tierras e insumos. Inicialmente, la motivación para los productores puede ser el vender sus datos a empresas que se dedican a la analítica. Sin embargo, después de que suficiente información ha sido agregada y analizada, los productores podrían cambiar su motivación de vender sus datos, a extraer beneficios de los datos agregados a cambio de seguir supliendo datos propios.

Adicionalmente, Big Data es generada cuando se secuencian los genomas de plantas.4 El conocer la estructura genética y la función de los genes permite a los mejoradores de recursos fitogenéticos, alterar precisamente los genes necesarios para mejorar los cultivos. Propiedad, acceso, y valor de las secuencias genómicas digitales (DSI, siglas en inglés) es el foco de intensos debates.5 Los recursos biológicos se pueden entender como una forma de capital, que son gobernados por países individuales, pero que son de suma importancia para el sistema alimenticio global. Países ricos en diversidad genética quieren que países desarrollados, que a menudos son los que tiene la capacidad para secuenciar y utilizar el DSI, compartan beneficios generados a partir de su uso. Ningún tratado internacional se refiere explícitamente a la naturaleza intangible de los recursos genéticos, sean estos plantas, animales o microbios. Los países desarrollados actualmente no tienen obligación alguna en compartir los beneficios generados del uso del DSI. Esto se refleja en el hecho de que muchos genomas de plantas en su totalidad, o en parte, ya son gratuitamente accesibles en bases de datos de acceso público.

Complicando más la gobernanza del DSI, es como extender marcos normativos existentes que han sido desarrolladas para bancos de semillas y jardines botánicos, y como acomodar los derechos de pueblos indígenas que no reconocen propiedad sobre materia viva. Esquemas de compensación podrían ajustarse dependiendo de si el DSI se utiliza para mejorar plantas para afrontar el cambio climático, si se utiliza en la farmacéutica, la industria cosmética, o la industria en general. Algunas empresas han manifestado en privado que el nivel de incertidumbre alrededor del DSI, es lo suficientemente alto como para disuadir la inversión en tecnologías que podrían explotarlo.

Conclusión

Big Data ya comienza a influir en la investigación académica. Se espera que los primeros que adopten Big Data y la analítica adquieran significativo poder de mercado. El DSI tiene el potencial de reducir la inseguridad alimenticia global. Sin embargo, ignorar los reclamos de países en vías de desarrollo con respecto a propiedad y el compartir beneficios generados a partir del uso del DSI, va a exacerbar los impedimentos al desarrollo económico y futura disponibilidad de compartir recursos genéticos. Los problemas que resultan de gobernar sobre el DSI es relevante a todos los niveles: internacional, nacional, regional y local, lo que requiere que potenciales soluciones sean ajustables a estas escalas.

Bibliografía

1. Errity, M. & J. Lucker. 2013. The real deal with big data. https://www2.deloitte.com/content/dam/Deloitte/us/Documents/regulatory/us-director-advisory-real-deal-with-big-data-013015.pdf

2. Ellixson, A. & T. Griffin. 2016. Farm data: Ownership and protections. https://drum.lib.umd.edu/bitstream/handle/1903/18930/ellixson%20griffin%20farm%20data%20ownership.pdf?sequence=1&isAllowed=y

3.        Miller, NJ et al. 2018. Estimating value, damages, and remedies when farm data are misappropriated. Choices 33 (4), 1-8.

4.       Stephens, ZD et al. 2015. Big data: astronomical or genomical?. PLoS biology, 13(7), e1002195.

5.        Smyth, SJ et al. 2020. Implications of biological information digitization: Access and benefit sharing of plant genetic resources. The Journal of World Intellectual Property, 23(3-4), 267-287.